El dato era macabro, pero los investigadores no podían descartarlo sin antes revisar a fondo. Por eso, con orden de allanamiento y pala en mano, irrumpieron en la finca de Jerónimo "Pato Viejo" Pérez, ubicada en el paraje "691" de Piquillín. En ese sitio, a 400 metros de las whiskerías "Las Vampiras" y "El Motel", les dijeron que podían estar ocultos los restos de María de los Ángeles Verón, la tucumana secuestrada hace casi 10 años por una red de trata de personas.

El punto señalado fue por los alrededores de un chiquero, en el que Pérez y su hijo Alejandro -conocido como "Pato Chico"- crían animales para la venta. Los peritos trabajaron allí durante toda la tarde. El resultado fue el mismo que en los anteriores siete días de búsqueda: no había rastros de "Marita" ni de las otras dos mujeres que, según versiones, fueron asesinadas en alguno de los prostíbulos del lugar.

Así, las excavaciones dirigidas por la fiscala Eve Flores prácticamente llegaron a su fin. De todas formas, ella aguarda por más testigos, con expectativas de que alguien aporte un dato preciso sobre cómo, dónde y cuándo se perpetraron los supuestos homicidios. Además, la investigadora enviaría copias de las actuaciones a la Justicia Federal, pues tiene la firme sospecha de que allí podrían haber obligado a mujeres a ejercer la prostitución.

En abril de 2002, cuando tenía 23 años, "Marita" caminaba por las afueras de la Maternidad, luego de realizarse unos estudios, cuando fue raptada por al menos dos individuos que iban en un auto. A lo largo de este tiempo, su madre, Susana Trimarco, recibió decenas de versiones sobre el paradero su hija. Algunas pistas, incluso, hacen presumir que permaneció fuera del país. Hace tres meses llegó un dato que la estremeció: "Marita" podría haber sido asesinada, calcinada y enterrada en un burdel de Córdoba.

La información fue aportada por una mujer santiagueña, cuya nuera había sido explotada sexualmente en una de las whiskerías del paraje "691". En un diálogo producido en 2008, la joven le contó a su suegra la historia de "La tucumanita", que solían repetir sus compañeras en el prostíbulo. Según trascendió, se trataba de una muchacha que, años antes, había tratado de escapar de las garras del proxeneta, pero recibió un tiro por la espalda en plena huida. Luego, el matador incineró los restos en un horno de barro y los ocultó en la propiedad. La víctima, afirmaban las prostitutas del lugar, era "Marita".

La joven que ventiló el relato falleció, producto de una enfermedad terminal; sin embargo, su suegra se acercó a la Policía de Santiago del Estero y dijo todo lo que sabía. Los datos fueron chequeados y, cuando Trimarco recibió las versiones, no dudó en hacer la denuncia en Córdoba.

Hace 10 días, la fiscala Flores comandó un operativo en las whiskerías "Las Vampiras", propiedad de los Pérez, y en "El Motel", que pertenecería a Ricardo Martínez. En los allanamientos se rescató a una joven de nacionalidad paraguaya. En ambos predios, situados a la vera de la ruta 19, se trabajó con un georradar, que permite detectar anomalías hasta 2,5 metros bajo tierra; con dos máquinas excavadoras; con perros adiestrados para hallar huesos humanos; y con otras herramientas. No había rastros de que allí se hubiera producido un homicidio. Los peritos ya se dieron por vencidos; el lugar quedó con custodia policial, pero no seguirán excavando en ese sitio.

Ayer, cerca del mediodía, personal a cargo de la comisaria Claudia Flores y del sargento José Moreno concretó un allanamiento en la finca de los Pérez, a la que se llega por un camino que rodea "Las Vampiras". Los forenses cavaron cerca de un chiquero; además, revisaron un pozo y un tanque de agua. El resultado también fue negativo.

Así, se cerró esta fase de la pesquisa. Sin embargo, la fiscala Flores sigue en busca de indicios, pues tiene la convicción (originada por la coincidencia de varios testimonios) de que alguno de esos prostíbulos fue escenario de al menos un crimen. Incluso, ayer les tomaron declaración a dos prostitutas, quienes contaron cómo funcionaban los locales y ratificaron la historia de "La tucumanita". Sin embargo, no pudieron dar precisiones y tampoco vieron jamás a "Marita" en los burdeles.

La fiscala tomó la decisión de enviar varias de las evidencias que encontró a la Justicia Federal, donde está abierta una investigación por la presunta trata de personas. Por ejemplo, documentos de mujeres; copias de las declaraciones; una lista con nombres y otras pruebas que quizás puedan ser útiles para otra causa. Porque, en cuanto a los crímenes, aún no se pudo probar nada.